viernes, 22 de julio de 2016

Valiente.

Un día.


Sólo un día nos toma el ser valientes, el pedir permiso a nuestros padres para ir a la fiesta que deseamos, el decirle a tú madre lo que deseas estudiar, el pedir perdón a un amigo, el confesar tus sentimientos.

Ahora la pregunta radica en saber o si quiera poder entender, el porqué no lo hacemos. ¿Que clase de banalidades o prejuicios nos separan de hablar?.
¿Serán acaso nuestros miedos los que nos controlan? Tal vez durante mucho tiempo estuvimos negando a nuestra alma él poder saber la respuesta a todas esas interrogantes.

Sobretodo para las personas que se manejan con una bandera independiente y sin barreras, es difícil aceptar que él miedo nos domina, que nos frena y en ocasiones nos separa de nuestros sueños.
Pero que sucede cuándo ya no puedes aceptar vivir entre fronteras, cuándo descubres que hay una luz al final del camino, cuándo observas de lejos el sueño que siempre perseguiste y que por vivir en esta sociedad monótona y cuadrada dejaste ir.

¿Volverías a dejarlo ir?

Tal vez lo único que esperas es una señal, pero seamos realistas, no vas a levantarte un día sabiendo que ese es "el día" de ser valiente.
Tal vez hoy sea ese día, tal vez dentro de 10 años.
Simplemente vas a hacerlo, nada te va a detener, el miedo quedará atrás, o incluso te acompañe en el camino cómo un sabio consejero.

Hoy miro a mi ventana y sé que ese día tal vez no este tan lejos.

¿Y el tuyo?

No hay comentarios:

Publicar un comentario