miércoles, 20 de marzo de 2013

Violet Hill

Primer día de la primavera... 
Uno esperaría que el día estuviera lleno de magia, lleno de brillo, rayos del sol inundando tu piel de vitamina D, de esos días donde todo el amor hasta se respira &; se te impregna una vibra tan jovial. En lugar de sangre, por tus venas corre azúcar, todo es felicidad, color, juventud...

Pero que pasa, cuándo ese día es más gris que cualquier día de otoño, donde la perspectiva no es ni rosa cómo anhelabas, no es ni siquiera algo aproximado a tus estándares de la "Primavera" &; en donde cada maldito minuto del día esta empapado de un tono de desesperanza, dolor y frustración. ¿Estaba narrando una tragedia griega?

Tengo que admitir que no era negro el panorama, pero tampoco era rosa, era lo más cercano a un equilibrio entre ambos, cómo el hijo pródigo de estos colores. 
Un violeta, el día era una colina violeta, que estaba ahí esperando que la recorriera con éxito, que el éxtasis del día se basaría en haber escalado esa colina.
Paso tras paso, un resbalón tras cada metro que avanzas, un golpe tras cada caída por más pequeña que fuera &; si, así había transcurrido este maravilloso día de primavera, donde sentía el gélido frío oprimiendo mi pecho, donde las malas noticias me iluminaban mi día, donde el sol se digno a esconderse en el día más apropiado de todos &; en donde, a tú cabeza sólo se le ocurre lanzar una pregunta al aire, para que claro, tú humilde y estúpido corazón sufra todo el día. Gracias. Esa pregunta que te iba a estar taladrando hasta encontrar esa fibra suave de tu destrozada alma. 


Sí se supone que me amas. 
¿Por qué me dejas ir?

jueves, 14 de marzo de 2013

Sunny's Glow

Justamente ahora... Llegas con tus ojos de asesino... Me encanta esa manera tuya de arreglar mi perforado corazón que sin ti hubiera ido a parar a la basura, llenando todos esos huequitos que mi en mi pecho existían... 

No sólo eso, arreglaste todo, iluminaste mi oscuridad, esa con la que luchaba cada noche, que quería comerme viva, mis sombras que me impedían dar un sólo paso... Todo eso que me tira  al suelo, ya no esta. No es lo mismo luchar con sombras en la perpetua oscuridad que con la ayuda de esa luz que pasivamente se va asomando llena de promesas de un mejor mañana. Sabía que no iba a ser sencillo alejarse de esta torrencial lluvia... Tal cómo se lo dije un día, si te vas, todos los días lloverá, sin embargo no le importo, se fue, me dejo en plena lluvia & a veces volteaba a verme bajo la comodidad de su sombrilla, me miraba con esos ojos inescrutables que el tenía. Y así estaba yo, bajo la lluvia, con cada gota, un trozo de mi alma caía, había perdido todo, con cada relámpago una memoria venía, creía que jamás me iba a sentir cómo antes de la tormenta. Pero llegaste tú, con toda esa jovialidad característica de un sol, tan apagada estaba yo, que tú llegada no me causo gran impacto, creía que ibas a ser cómo esas luces que se filtran a través de las nubes, que nos dan ilusión de que la tormenta esta terminando, creía que eso eras. Una ilusión.
Ahora veo mi cielo, veo luz, veo sombras, pero cada día volteo & veo el sol. ¿Sabes lo maravilloso que es ver luz? Tienes tanto resplandor para dar & llegaste con la persona más gris de este planeta. Salvaste mi cielo. Salvaste mis días. Salvaste mi vida. A veces me siento un poco culpable por empaparte de esta lluvia, mancharte de gris, pero eres tan tú, que tienes esa bonita capacidad de hacerme ver hasta la lluvia bella. Me hiciste ver que no tenía porque vivir bajo la lluvia, que no era lo que quería para mi vida. Adoraba tanto su luz, que no podía dejarlo, no puedo dejarlo, tanto brillo es adictivo & sé que si él llega a marcharse, mi destino estará plagiado de tormentas, tal cómo un día común en Londres. Mis ojos empezaban a adorar la dosis de sol...  Por primera vez en mi vida, sabía que tenía muchas cosas rotas que arreglar, pero sabía que no lo haría sola... 

Mi corazón, tendría un buen hogar.

martes, 12 de marzo de 2013

¿Quién quema más? ¿Hielo o fuego?


Después de tenerlos a ambos... Cómo elegir a quién quieres más?  ¿Realmente quieres a alguno de ellos? ¿Puedes quererlos a ambos? Cómo pude enamorarme de dos contrastes completamente distintos...

Ambos iban a terminar quemándome algún día. Ambos con mi corazón entre sus manos. Ambos tan contrarios... Tan llenos de vida, tan llenos de muerte, tan extraños, tan míos. ¿Cómo carajos iba yo a elegir entre uno de los 2?
Y aparte era yo cínica, egoísta en toda la extensión de la palabra. No quería elegir, pero no quería que ninguno se fuera. 
No es cómo si tuvieras que elegir entre tus dulces favoritos, tu comida predilecta o que ponerte, se trataba de el amor de 3 personas que estaba en juego, la estabilidad emocional, el futuro de esas 3 personas, que gracias a mi, pendían de un hilo. Algo cómico, es que ellos eran los rotos, pero era yo la única que necesitaba ser salvada.
No sabía a que estaba jugando. ¿Porque de todas las personas, tenía que ser yo la que perdiera la cabeza?. Lo sé, tiendo a exagerar todo, pero mi naturaleza me lo exige, y de una u otra manera había crecido así.

Que maldita ironía. Yo odiando las matemáticas y lo primero que hago es meterme en un triángulo. Bien hecho, decía esa vocecita mía. Bueno aunque regresando a la realidad, el hecho de tener una vocecita ya indicaba problemas. Eso era yo un problema. Habriendo la boca, y sí, con H porque es un error que yo abra la boca, cuál helada en primavera, destruyendo todo a mi paso.

Talvez todo radicaba en algo más básico, algo cómo mi signo zodiacal, si eso! Ser géminis no es fácil, en cuanto escuchas géminis, en tu mente viene la jodida imagen de los gemelos doble cara! No somos doble cara ¡Maldita sea! Pero si sómos de los signos más conflictivos, tal cómo una montaña rusa, cambiando de humor cada 5 segundos, por consecuente, no todos se quería subir a mi montaña. 
O eso creía yo, ¿pero cómo se suben 3 en donde caben 2?
Uno tan frío pero dulce en el interior, otro tan acogedor. Uno salvándome del otro, manteniendome en perfecta temperatura... ¿Pero hasta cuándo? Ambos cuidándome  odiando al otro sin saberlo, que iba a pasar cuando mi corazón se quemará por uno de los 2, podría vivir sin mi otro protector... la respuesta era no. 
Sin calor mi corazón se ahogaba, sin frío mi alma se asfixiaría. Cómo moría a cada instante, él otro me daba vida, para que después llegará el otro a despojarme de todo resto de vida que quedará en mi. Masoquismo. Amor. Estupidez. Todo junto en un bonito circulo del cuál nadie puede salir, o tal vez la pregunta adecuada: ¿ Alguien quiere salir? 


  Eran detalles tan pequeños cómo que uno odie que lleves tacones, mientras el otro te vea en ellos & te diga lo hermosa que te ves...