martes, 12 de marzo de 2013

¿Quién quema más? ¿Hielo o fuego?


Después de tenerlos a ambos... Cómo elegir a quién quieres más?  ¿Realmente quieres a alguno de ellos? ¿Puedes quererlos a ambos? Cómo pude enamorarme de dos contrastes completamente distintos...

Ambos iban a terminar quemándome algún día. Ambos con mi corazón entre sus manos. Ambos tan contrarios... Tan llenos de vida, tan llenos de muerte, tan extraños, tan míos. ¿Cómo carajos iba yo a elegir entre uno de los 2?
Y aparte era yo cínica, egoísta en toda la extensión de la palabra. No quería elegir, pero no quería que ninguno se fuera. 
No es cómo si tuvieras que elegir entre tus dulces favoritos, tu comida predilecta o que ponerte, se trataba de el amor de 3 personas que estaba en juego, la estabilidad emocional, el futuro de esas 3 personas, que gracias a mi, pendían de un hilo. Algo cómico, es que ellos eran los rotos, pero era yo la única que necesitaba ser salvada.
No sabía a que estaba jugando. ¿Porque de todas las personas, tenía que ser yo la que perdiera la cabeza?. Lo sé, tiendo a exagerar todo, pero mi naturaleza me lo exige, y de una u otra manera había crecido así.

Que maldita ironía. Yo odiando las matemáticas y lo primero que hago es meterme en un triángulo. Bien hecho, decía esa vocecita mía. Bueno aunque regresando a la realidad, el hecho de tener una vocecita ya indicaba problemas. Eso era yo un problema. Habriendo la boca, y sí, con H porque es un error que yo abra la boca, cuál helada en primavera, destruyendo todo a mi paso.

Talvez todo radicaba en algo más básico, algo cómo mi signo zodiacal, si eso! Ser géminis no es fácil, en cuanto escuchas géminis, en tu mente viene la jodida imagen de los gemelos doble cara! No somos doble cara ¡Maldita sea! Pero si sómos de los signos más conflictivos, tal cómo una montaña rusa, cambiando de humor cada 5 segundos, por consecuente, no todos se quería subir a mi montaña. 
O eso creía yo, ¿pero cómo se suben 3 en donde caben 2?
Uno tan frío pero dulce en el interior, otro tan acogedor. Uno salvándome del otro, manteniendome en perfecta temperatura... ¿Pero hasta cuándo? Ambos cuidándome  odiando al otro sin saberlo, que iba a pasar cuando mi corazón se quemará por uno de los 2, podría vivir sin mi otro protector... la respuesta era no. 
Sin calor mi corazón se ahogaba, sin frío mi alma se asfixiaría. Cómo moría a cada instante, él otro me daba vida, para que después llegará el otro a despojarme de todo resto de vida que quedará en mi. Masoquismo. Amor. Estupidez. Todo junto en un bonito circulo del cuál nadie puede salir, o tal vez la pregunta adecuada: ¿ Alguien quiere salir? 


  Eran detalles tan pequeños cómo que uno odie que lleves tacones, mientras el otro te vea en ellos & te diga lo hermosa que te ves... 

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