jueves, 19 de septiembre de 2013

Expulsada del cielo

Te veo sonreír, una sonrisa pícara que me dice exactamente lo que estas pensando que me invita a abrazarte fuerte hasta encontrar ese hueco en tus hombros en el que me cobijo, caer rendida en ellos...

Enredarme entre los espacios de tus manos, besarte el cuello y hacer que hasta la ultima fibra de tus brazos se erize, buscar un pedacito de cielo en casa, en el cual no exista ni una partícula que nos distraiga de nuestro edén..

Morderte, besarte el ombligo y susurrarte cuanto te amo, tener tu cuerpo junto al mío, apaciguar estas ganas de vivir un idilio que no tenga final, que sea acompañado por esta juventud que nos inspira locura y libertad, bebernos a sorbos la luna, desgastarnos los labios.


Perdernos, encontrarnos, corromper nuestros limites, arañar tu corazón y de paso un poquito de tus omóplatos, besarte hasta que logre apagar el incendio de mi alma, sentir cómo las respiraciones se coordinan, hacerle honor al amor, a la lujuria y al pecado.Verte con la piel enrojecida, el corazón acelerado, y sentir cómo San Pedro me abre las puertas del cielo.


Bajar la guardia para permitir que abras la ventana de mi vida, detengas el reloj, revuelvas las sábanas y enamorarnos para encontrar el final y volver a encontrarnos frente a frente, piel a piel para volver a jugar este interminable juego de la seducción. 

Despeinar tu cabello, volverte a besar, verte sonreír. Sentir tus cómo tus piernas flaquean, mientras las mías se llenan de escalofríos, sonreírnos y entendernos con la mirada cuando veo tus rodillas raspadas y mis codos desgastados, entender que tú me haces sentir cómo si se me hubiesen sido cerradas las puertas del cielo por mucho tiempo... 

Tener en la mente trazado el mapa de tu espalda, para encontrar otro camino todos los días, otra forma de encontrar el fin del mundo y volver a empezar en nuestro propio planeta. 





Eso es a lo que los humanos llaman amor.

Yo le llamo Nosotros :3

domingo, 1 de septiembre de 2013

Corriendo bajo la lluvia.

Podía verte, acostado en tu cama, mirando este cielo que iluminado esta, sin en cambio parece que en cualquier momento se soltará una tormenta, te veo, volteandote y mirando a la pared y preguntandote tantas cosas, cosas que a pesar de estar a kilómetros de mi, puedo escucharte gritar, queriendo golpear todo a tu paso, pero recordando la promesa que te impide hacerlo, te frustras más por no poder hacerlo, siento cómo tú corazón late rápido, a unas 100 lagrimas por minuto, mientras olvidas que el mío esta sincronizado con el tuyo, que desde que decidieron correr juntos bajo la lluvia, se volvieron uno mismo, y que la emoción, la alegría y el dolor se siente en ambas partes. 
Me tienes en el filo de la corniza, me tienes a metros del piso, a punto de caer de esta cuerda floja que me pones, empieza a faltarme el aire, el sol, y la cordura. 
Todo esto, que puedo perder, que si se va, ya no importa, porque sin ti, no tiene sentido. 
Fiel a tus costumbres de intermitencia emocional, mantengo la cordura, imposible situación cuando quiero salir corriendo a buscarte, y mis ojos borrosos, llenos de lluvia y llanto me impiden ver a donde voy... 
Sólo quiero que tu y yo nos sentemos, coloquemos esas cartas que nos molestan, todo aquello que no encaja en nuestras vidas, dejar de morderme el labio sola, que llegues me abraces, te besé y demos vuelta a esta página que no nos deja escribir tantas historias, seguir así adelante con nuestras vidas, escribir besos en nuestra piel, amarnos hasta que arda, pelearnos, odiarnos, y volvernos a amar en un giro de frenesí y pasión. Así somos, inestables, perfectos, locos, y es por eso que sómos el uno para el otro. 

Mientras escribo esto, el hueco en mi pecho, se hacía más y más grande, no cómo una herida, sino cómo una ausencia, no cualquiera, no de esas que duelen pero son soportables, no, tú ausencia no es cómo ninguna otra, es un espacio que me atraviesa, que hace que el llanto emane de mi cómo agua de manantial, que me hace prender una vela, tomar más café del habitual y me parte en dos, estallando todo en mi interior... 




Sabía perfectamente que perdería, si se quedaba otro día, no iba a largarse jamás...


lunes, 3 de junio de 2013

Amor en tiempos de frenesí.

Había sentido su corazón palpitar, pero nunca de esta manera, contaba cada latir, hasta 12 latidos, luego empezaba a contar de nuevo, me entraba por los poros una sensación de comodidad, de bienestar. Algo que pasa sólo cuando llegas de un largo viaje a casa, donde te sientas en el sofá favorito de tu sala, avientas las cosas, y agradeces por fin estar en casa. Así me sentía entre tus brazos. En casa. Todo me llevaba hacia a él, a sus ojos, esos ojos que me guiaban al paraíso, que cuando veo que sus pupilas dilatan el mundo se me llena de amor, de vida, de esperanza, esos labios que me saben a miel, se convierten en mis enemigos a la hora que empiezan a rozar los míos, ese par que es culpable de que me tiemblen las piernas y pierda cualquier tipo de auto control. Esas manos que parecen tocadas por Dios, que me hacen enchinar la piel, que hacen que se me doblen las rodillas y mi corazón corra cuál corcel.

Después de dejar destruido a mi corazón, después de que lo dejaron desangrando en la calle, llega él a curar mi herida, a levantar y delicadamente unir hasta el más mínimo pedazo de mi destrozado corazón que si no hubiera sido por él, hubiera ido a parar a la basura. Pacientemente lo veía remendarlo, cuando hacían falta piezas, este ángel, que seguía sin entender porque estaba allí, tomaba partes cuál refaccionaria de su corazón para terminar de arreglar el mío...

Sus ojos me recordaban a las vetas de la madera, esa sonrisa pícara pero discreta, en armonía con las huellas que iba dejando al repararme, eran semillas que se iban alojando en mi alma, me empezaba a sentir en deuda con él pero cada vez que me besaba sentía que la única manera de retribuirle tanto era amándolo con tanto frenesí posible, con tanta locura que hasta me quemaría la piel en el intento, amarlo es tan fácil y tan vital cómo respirar.  
Cada vez que él esta hablando, espero no lo note, pero amo perderme en la penetrante oscuridad de sus pupilas, sé que cuando habla de algo verdadero, sus pupilas se dilatan, cuando me promete cosas con el corazón por ejemplo. 

No me importaba su pasado, me importaban las heridas que llenaría con mi amor, no me importaban las cicatrices, me importaba tener los suficientes besos para cubrirlos, no me importa otra cosa que no sea él. Él, ese maravilloso hombre que no viene sólo, viene lleno de verde esperanza, de promesas azules y mucho amor, un futuro que parece sacado de el mejor cuento de Disney, no era un príncipe, ya estaba cansada de esas chingaderas, no. Él era mejor que eso, era mi hombre, en carne y hueso & que era más mágico e intenso que cualquier otra forma de amor. 

Podría fácilmente voltear a llorar por mi pasado, podría negarlo, pero no, hasta eso él lo convierte en algo diferente, mi pasado, mi dolor, mi llanto me han traído hacia él, ese maravilloso hombre que quiero amar tan profundo cómo un suspiro y tan eterno cómo el universo. Nuestro amor crece cómo una orquídea, delicada, perfecta, exótica, una belleza deseada por muchos, lograda por pocos...

Seguiría hablando horas & horas de él, pero no quiero que nadie más se enamoré de él, de algo más que mi novio, mi amigo, mi todo, basicamente el amor de mi existencia, porque mi vida no es suficiente para amarlo...



domingo, 28 de abril de 2013

Eterna Primavera

Después de tantos meses en busca de un refugio, un hogar para mi inválido corazón. Estar buscando a esa persona que se atreviera a recoger, arreglar este corazón, que parecía salido de una escena de terror. Creí que sólo en sueños podría volver a ser feliz. Contigo encuentro mil y una formas de serloCuando me miras a los ojos, me dices que me quieres, que todo estará bien. Encuentro mi paraíso, mi pedazito de cielo en la tierra, eres la luz que hace desaparecer mi oscuridad, mis fantasmas, mis pesadillas.

Cuando te tengo en mis brazos, me quedo paralizada & quiero decirte que jamás quiero irme de ahí, el lugar más seguro, justo cuando te tengo a mi lado, buscándote tanto tiempo & ahora estás aquí. Sonrío, y visualizo todas las cosas maravillosas que han pasado & pasarán. Llegando en un momento crucial, complicado para ambos, pero al tomar mi mano sé que con tu mirada me preguntabas ¿Porqué tardaste tanto? 

Quisiera quedarme a tu lado, callados, abrazados, diciendo todo y nada, ocupando las miradas para hablar, sin nada que nos preocupe, sin nada que nos pueda separar, porque ahora eres parte de mi vida, tan fundamental cómo el aire, tan sencillo de respirar, dándome vida en cada segundo, haciéndome falta cuando no estás. Este amor, en cuanto nos vimos ya estaba floreciendo. Mira que tuvo que llegar la primavera para que creciera, y ahora la vida nos tiene enamorados, en ese momento que mire tus ojos, cuando pronunciaste esas palabras mágicas, donde tus besos me supieron a Sol, donde el perfume de tu piel tenía el olor de los cerezos. 

Adiós Invierno para siempre. 


Ahora en tus ojos siempre será primavera, en tus brazos verano & yo amaba la temperatura de tus siempre cálidos brazos. Nunca me había encontrado tan feliz que no pudiera yo describirlo, simplemente hace falta escuchar el latido de mi corazón para comprender que esta pasando. Saber que así será, bonito cómo desde el día que nos conocimos, saber que ahora te sentiré en mi corazón a donde quiera que vayas, te siento en cada parte, en todo el cuerpo, en todo momento.





Puedes confiar en que tu corazón a llegado a un buen hogar...



lunes, 22 de abril de 2013

Una rota para un descosido.

Verte de pie, tan bello cómo siempre, hay algo en tu mirada que me dice que eres el corazón más puro con el que me he topado. Tú sonrisa, al igual que la mía, se veía rota, pero claro cómo buenas maquinas productoras de felicidad, sonreíamos para esta vacía sociedad. Claro, es más fácil fingir una sonrisa que explicar cosas que la gente juzgaría conforme empezarás a contar tus desventuras. Así eramos rotos, un completo desastre. 
Nuestras heridas compaginaban de una manera aterradoramente perfecta, nos habían dañado tanto, justo para que llegará el otro y nos arreglara. Nos habían dicho locos, y si lo eramos. Pensar que todo comenzó con un baile, algo que conecta personas & si definitivamente esa noche fue mágica. 

Por dentro estaba muriendo de algo, y te vi, tomaste mi mano & definitivamente algo en mi cambio, empezaste a cambiar tantas cosas, yo en ti, tú en mi. Tan diferentes, tan iguales, tan perfecto. 

A veces me daba miedo aceptar la realidad, pero es que tanto tiempo que mi corazón estuvo rompiéndose  pero ahora a tu lado me siento la mujer más confiada del mundo, tanto que parece vamos flotando. Una aureola de perfección nos rodea, pareciera que llevamos años de conocernos & difícil de creer lo rápido que las cosas se dieron. Una vez me dijiste que tal ves nos conocíamos de otra vida & llegamos a esta para enamorarnos. Lo más seguro es que sea cierto, que tuvimos que vivir vida & media para rompernos, caernos, hacernos pedazos el maldito corazón, estar en la calle de la desolación, para poder sentir la ilusión, el amor correr por cada poro de nuestra piel, vivir del otro, vivir sin el otro, ser el otro, todo al ritmo de un sólo latir. Sabia que eras diferente por la forma en la que te derrumbaste en mi. 



"Es gracioso, dijiste que nunca lo lograríamos y mira cuan lejos hemos llegado.
Eres un desastre...
Pero de ti, estoy enamorada."

martes, 16 de abril de 2013

Dreaming.

Tenía sus ojos cristalinos, ese perfume que tanto le gustaba, la bufanda gris que uso en Febrero. Se sentaba sola a esperar la llegada del anhelado amor, todos decían que ella había perdido la cabeza. Se le veía esperanzada, pero la sonrisa no le llegaba a los ojos, se empezaba a marchitar su juventud.

No sabía cómo la encontraría al regresar, el decidió hablarle, sus ojos inmutables le confundieron al momento, ella no tenía ni idea de quién era él, no dejaba de pronunciar su nombre y sobaba su vientre cómo si tuviera un bebe en él, a pesar de que estaba más delgada que nunca.
No sentía sus caricias, no lo escuchaba practicamente parecía sorda, pero en cuánto él decidía levantarse, ella empezaba a sollozar. Así había sido los últimos 10 años, ella no recordaba nada de su juventud. Nada de nada valioso para ella, seguía teniendo las pesadillas que había tenido a los 16, sus llantos a media noche.
Todo por un accidente, un choque en el cuál ella se había visto involucrada.
¿Mala suerte? ¿Destino? 
Fuere lo que fuere, ella había perdido todo recuerdo, toda memoria & su vida se había visto truncada de una manera tan brusca, tan dramática, tan ella. 
Su piel se había tornado en un color tan trasparente que sus ya visibles venas destacaban aún más. Fría cómo si estuviera muerta, y de momentos parecía recordar y sólo se volteaba a abrazarlo y comenzaba a sollozar en su hombro, él sólo decía Dios sálvala. 

10.- El cuerpo empezaba a arderle, no dejaba de llorar. En silencio.
-Salvenla! No puede, ella no.
9.- Por sus piernas corría lo que pudo haber sido lluvia, pero ¿caliente?
-Amor mío estarás bien..
8.-Sentía cómo gente discutía a su alrededor, pedía que se callaran pero no podían escucharla.
-Esto es tú culpa imbécil.
7.-La cabeza le daba vueltas sin cesar.
-Si le pasa algo, te juro que te mataré.
6.- La "lluvía" que corría por su piel le quemaba. ¿Esto era normal?
-Callate, que tú no tienes derecho sobre ella.
5.- No entendía porque no podía abrir los ojos.
-La ambulancia ya viene...
4.- Su cuerpo parecía estar en llamas, ella quería gritar pero no podía
-Su corazoncito no late, ves lo que haz hecho. 
3.- El dolor era agonizante.
-Juro que voy a matarte. ¿Van a ayudar o van a discutir?
2.- El sol le quemaba, pero ¿Porqué sentía sol cuando era de noche?
- Mi amor todo estará bien.
1.- En un suspiro, ella simplemente floto con el aire.
-Lo sentimos jóvenes. Se ha ido.
-Voy a matarte, practicamente te haré un favor, esta vez seras tú quién la alcance...





lunes, 15 de abril de 2013

Ella será amada...

Te acercas de una manera tan letal, me haces sonreír, siento tanta felicidad al verte, tan calmado con esa sonrisa que me encanta, que me hace sentir la mujer más bonita del mundo. Me haces creer en este cuento de hadas, donde soy... ¿Pueden creerlo? Donde soy su princesa. El tomar su mano, una experiencia completamente, me toma cómo si fuera un diamante, me cuida, me idealiza, me hace sentir tan valiosa, cómo pavo real, cómo si él viento me llevará a él...
Me vigila cómo su mayor tesoro, a veces no tengo cómo retribuirle tanto, tanto que siento que en cualquier momento despertaré. Respiro profundo & lo veo, me pregunto cómo puede querer a una rota?

Yo no lo haría si fuera él, pero eso es lo que más me gusta de él, me ve de una manera tan bella que me hace sentir que esto es real, me hace reír cómo niña pequeña cuando creía que esto del amor & la adolescencia eran rupturas & objetos quemados. Puro dolor. Me empezaba a resignar a una vida de viudez a mis 18 años. Dramática. Así era yo, y el adora eso de mi. Cosas que me parecen nefastas de mi, a él le parecen de mis mejores atributos. 
Me hacía sentir cómo diría Maroon 5, que ella iba a ser amada. Con sus 18 años de dramas, con sus problemas, con sus conflictos internos, con todos sus demonios. Demonios que compaginaban a la perfección con los suyos. Demonios que lo hicieron enamorarse de la chica de la sonrisa rota. ¿Había cosa más perfecta que eso?

Tratando de hacerme sentir hermosa todo el tiempo... Volviéndome en esta princesa que él dice que soy, empiezo a meterme en ese papel. 
A veces no son las arcoiris & mariposas lo que hacen que el amor triunfe, es el compromiso lo que nos mueve.


Su corazón esta lleno de bondad & su puerta siempre abierta para cobijarme. 
Aprendio a manejar mis sombras, mis tormentas e incluso creo que puedo escucharlo decir:

No me importa esperar todos los días, Afuera en la esquina bajo la lluvia...


sábado, 13 de abril de 2013

¿Qué harías por amor?

Jamás le había escrito a él. Me molesta el tener que hacerlo, pero mi dolor ha llegado a un punto donde creo que la única forma de empezar a avanzar es empezar a aceptarlo. Aceptar que me dolía. Que me siento asustada, que hay veces donde no veo salida, donde lloro hasta quedarme dormida, eso que no sabe mi madre & que lo oculto para que ella se sienta fuerte, que ironía mi madre apoyándose en alguien roto & viceversa. 
Si tuviera la oportunidad de que me escuchará... 
Podría decirle tantas cosas. Empezaría agradeciéndole por hacerme sentir vacía, decirle: no voy a cometer los mismos errores que tú, no me dejaré caer en un nivel de miseria cómo en el que tú te encuentras. 
Gracias a ti no me siento bonita, no puedo confiar en mi, me duele hablar de mi infancia, no, no me duele. Me apena hablar de ella. 
Lastimo a la gente de mi alrededor por que me enseñaste a ser así. Crecí con la idea de que discutir y gritar era normal. Si hay veces donde el impulso me gana es gracias a ti. Tanto que puedo agradecerte, creo que una de las cosas más maravillosas fue hacerme creer que "TE AMO" era verdad, que esas palabras pueden mover al mundo, pero ahora veo que ni siquiera puede lograr que bajes la botella. Wow, otra cosa, que tenga miedo de estar sola, porque contigo siempre estuve sola a pesar de que estabas en la misma habitación que yo. 
...
A veces veo que hay un gran hueco en tu corazón, sin embargo tú pecho es pesado cómo el hierro. Lo que más me molesta es cómo puedes olvidar & mentirle a tu sangre, ponerle una mano encima a quién juras amar. Sin embargo hoy tengo maravillosas personas en mi vida, que me han ayudado a salir, a sonreír, a creer & tú, tú estas desahuciado. Yo tendré el dolor, los recuerdos, las lágrimas, pero también tengo un sol que me ayuda con mis sombras, tengo el corazón roto por ti, pero tengo gente que me ayuda a pegarlo cada día. Podré aún llorarte, pero un día dejaré de hacerlo & casi puedo jurar, que él día que deje de hacerlo. Ese día. Vas a llorar y notarás que desperdiciaste los momentos a mi lado, que si hoy habrá días donde podré fingir una sonrisa, pero cuando sonría de verdad, no vas a estar ahí para verlo. Yo tengo solución, tú no. No quiero que pienses que por esto te culpo o te odio, no puedo hacerlo, no puedo dejarte ir, pero tampoco siento necesidad de verte, me haces sentir que no soy suficiente cuando estoy contigo, sólo me queda agradecerte por hacerme más fuerte, más inteligente, más madura, que a tú lado, me vi forzada a hacerlo. Realmente espero te vaya bien & que no olvides que soy tu hija


miércoles, 20 de marzo de 2013

Violet Hill

Primer día de la primavera... 
Uno esperaría que el día estuviera lleno de magia, lleno de brillo, rayos del sol inundando tu piel de vitamina D, de esos días donde todo el amor hasta se respira &; se te impregna una vibra tan jovial. En lugar de sangre, por tus venas corre azúcar, todo es felicidad, color, juventud...

Pero que pasa, cuándo ese día es más gris que cualquier día de otoño, donde la perspectiva no es ni rosa cómo anhelabas, no es ni siquiera algo aproximado a tus estándares de la "Primavera" &; en donde cada maldito minuto del día esta empapado de un tono de desesperanza, dolor y frustración. ¿Estaba narrando una tragedia griega?

Tengo que admitir que no era negro el panorama, pero tampoco era rosa, era lo más cercano a un equilibrio entre ambos, cómo el hijo pródigo de estos colores. 
Un violeta, el día era una colina violeta, que estaba ahí esperando que la recorriera con éxito, que el éxtasis del día se basaría en haber escalado esa colina.
Paso tras paso, un resbalón tras cada metro que avanzas, un golpe tras cada caída por más pequeña que fuera &; si, así había transcurrido este maravilloso día de primavera, donde sentía el gélido frío oprimiendo mi pecho, donde las malas noticias me iluminaban mi día, donde el sol se digno a esconderse en el día más apropiado de todos &; en donde, a tú cabeza sólo se le ocurre lanzar una pregunta al aire, para que claro, tú humilde y estúpido corazón sufra todo el día. Gracias. Esa pregunta que te iba a estar taladrando hasta encontrar esa fibra suave de tu destrozada alma. 


Sí se supone que me amas. 
¿Por qué me dejas ir?

jueves, 14 de marzo de 2013

Sunny's Glow

Justamente ahora... Llegas con tus ojos de asesino... Me encanta esa manera tuya de arreglar mi perforado corazón que sin ti hubiera ido a parar a la basura, llenando todos esos huequitos que mi en mi pecho existían... 

No sólo eso, arreglaste todo, iluminaste mi oscuridad, esa con la que luchaba cada noche, que quería comerme viva, mis sombras que me impedían dar un sólo paso... Todo eso que me tira  al suelo, ya no esta. No es lo mismo luchar con sombras en la perpetua oscuridad que con la ayuda de esa luz que pasivamente se va asomando llena de promesas de un mejor mañana. Sabía que no iba a ser sencillo alejarse de esta torrencial lluvia... Tal cómo se lo dije un día, si te vas, todos los días lloverá, sin embargo no le importo, se fue, me dejo en plena lluvia & a veces volteaba a verme bajo la comodidad de su sombrilla, me miraba con esos ojos inescrutables que el tenía. Y así estaba yo, bajo la lluvia, con cada gota, un trozo de mi alma caía, había perdido todo, con cada relámpago una memoria venía, creía que jamás me iba a sentir cómo antes de la tormenta. Pero llegaste tú, con toda esa jovialidad característica de un sol, tan apagada estaba yo, que tú llegada no me causo gran impacto, creía que ibas a ser cómo esas luces que se filtran a través de las nubes, que nos dan ilusión de que la tormenta esta terminando, creía que eso eras. Una ilusión.
Ahora veo mi cielo, veo luz, veo sombras, pero cada día volteo & veo el sol. ¿Sabes lo maravilloso que es ver luz? Tienes tanto resplandor para dar & llegaste con la persona más gris de este planeta. Salvaste mi cielo. Salvaste mis días. Salvaste mi vida. A veces me siento un poco culpable por empaparte de esta lluvia, mancharte de gris, pero eres tan tú, que tienes esa bonita capacidad de hacerme ver hasta la lluvia bella. Me hiciste ver que no tenía porque vivir bajo la lluvia, que no era lo que quería para mi vida. Adoraba tanto su luz, que no podía dejarlo, no puedo dejarlo, tanto brillo es adictivo & sé que si él llega a marcharse, mi destino estará plagiado de tormentas, tal cómo un día común en Londres. Mis ojos empezaban a adorar la dosis de sol...  Por primera vez en mi vida, sabía que tenía muchas cosas rotas que arreglar, pero sabía que no lo haría sola... 

Mi corazón, tendría un buen hogar.

martes, 12 de marzo de 2013

¿Quién quema más? ¿Hielo o fuego?


Después de tenerlos a ambos... Cómo elegir a quién quieres más?  ¿Realmente quieres a alguno de ellos? ¿Puedes quererlos a ambos? Cómo pude enamorarme de dos contrastes completamente distintos...

Ambos iban a terminar quemándome algún día. Ambos con mi corazón entre sus manos. Ambos tan contrarios... Tan llenos de vida, tan llenos de muerte, tan extraños, tan míos. ¿Cómo carajos iba yo a elegir entre uno de los 2?
Y aparte era yo cínica, egoísta en toda la extensión de la palabra. No quería elegir, pero no quería que ninguno se fuera. 
No es cómo si tuvieras que elegir entre tus dulces favoritos, tu comida predilecta o que ponerte, se trataba de el amor de 3 personas que estaba en juego, la estabilidad emocional, el futuro de esas 3 personas, que gracias a mi, pendían de un hilo. Algo cómico, es que ellos eran los rotos, pero era yo la única que necesitaba ser salvada.
No sabía a que estaba jugando. ¿Porque de todas las personas, tenía que ser yo la que perdiera la cabeza?. Lo sé, tiendo a exagerar todo, pero mi naturaleza me lo exige, y de una u otra manera había crecido así.

Que maldita ironía. Yo odiando las matemáticas y lo primero que hago es meterme en un triángulo. Bien hecho, decía esa vocecita mía. Bueno aunque regresando a la realidad, el hecho de tener una vocecita ya indicaba problemas. Eso era yo un problema. Habriendo la boca, y sí, con H porque es un error que yo abra la boca, cuál helada en primavera, destruyendo todo a mi paso.

Talvez todo radicaba en algo más básico, algo cómo mi signo zodiacal, si eso! Ser géminis no es fácil, en cuanto escuchas géminis, en tu mente viene la jodida imagen de los gemelos doble cara! No somos doble cara ¡Maldita sea! Pero si sómos de los signos más conflictivos, tal cómo una montaña rusa, cambiando de humor cada 5 segundos, por consecuente, no todos se quería subir a mi montaña. 
O eso creía yo, ¿pero cómo se suben 3 en donde caben 2?
Uno tan frío pero dulce en el interior, otro tan acogedor. Uno salvándome del otro, manteniendome en perfecta temperatura... ¿Pero hasta cuándo? Ambos cuidándome  odiando al otro sin saberlo, que iba a pasar cuando mi corazón se quemará por uno de los 2, podría vivir sin mi otro protector... la respuesta era no. 
Sin calor mi corazón se ahogaba, sin frío mi alma se asfixiaría. Cómo moría a cada instante, él otro me daba vida, para que después llegará el otro a despojarme de todo resto de vida que quedará en mi. Masoquismo. Amor. Estupidez. Todo junto en un bonito circulo del cuál nadie puede salir, o tal vez la pregunta adecuada: ¿ Alguien quiere salir? 


  Eran detalles tan pequeños cómo que uno odie que lleves tacones, mientras el otro te vea en ellos & te diga lo hermosa que te ves...